Le he dado cambiazo a las piezas de tu juego
por mi corazón.
Y mientras te como una y me cuento veinte
mi corazón sigue latiendo en mi mano
echando de menos mi interior.
Mi calendario no pasa de día
y mi reloj se paró a las doce.
Mi carroza no vino y yo sin zapatos,
pareciendo una pordiosera vestida de fiesta de guardar.
En mi bola al darle la vuelta ya no nieva
y me ahogué con el liquido de dentro.
Escapé empequeñeciendome con una galletita de Alicia
pero no encuentro otra para crecer
y posiblemente me pisarás sin darte cuenta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario